Respira

De la importancia de respirar para controlar nuestras emociones…

“Se cuenta que un niño estaba siempre malhumorado y cada día se peleaba en el colegio con sus compañeros. Cuando se enfadaba, se abandonaba a la ira y decía y hacía cosas que herían a los demás niños. Consciente de la situación, un día su padre le dio una bolsa de clavos y le propuso que,cada vez que discutiera o se peleara con algún compañero,clavase un clavo en la puerta de su habitación. El primer día clavó treinta y tres. Terminó agotado, y poco a poco fue descubriendo que le era más fácil controlar su ira que clavar clavos en aquella puerta. Cada vez que iba a enfadarse se acordaba de lo mucho que le costaría clavar otro clavo, y en el transcurso de las semanas siguientes, el número de clavos fue disminuyendo. Finalmente,llegó un día en que no entró en conflicto con ningún compañero. Había logrado apaciguarsu actitud y su conducta. Muy contento porsu hazaña,fue corriendo a decírselo a su padre, quien sabiamente le sugirió que cada día que no se enojase desclavase uno de los clavos de la puerta. Meses más tarde, el niño volvió corriendo a los brazos de su padre para decirle que ya había sacado todos los clavos.Le había costado un gran esfuerzo. El padre lo llevó ante la puerta de la habitación. “Te felicito”,le dijo. “Pero mira los agujeros que han quedado en la puerta” (Del texto “Dominar las emociones”, de Irene Orce)

Respirar para controlar las emociones…y respirar para sentirse vivo (“Breath“)